De momento es sólo una posibilidad, pero quien la apunta es precisamente el consejero delegado de la
compañía internacional mixta TGV Lyria, participada por las sociedades públicas de ferrocarriles de Francia y Suiza, y que se encarga de conectar París con las ciudadades de Ginebra, Lausana, Basilea, Zúrich y Berna. La operación, que implicaría la compra por parte de la SNCF de una participación mayoritaria en la compañía, permitiría a la francesa reforzar su posición en el transporte internacional de viajeros hacia Centroeuropa justo antes de que se produzca la liberalización del sector, el 1 de enero de 2010.

"De momento, nosotros gestionamos nuestra política comercial, nuestra oferta tarifaria, y disponemos de nueve ramas (propias); el resto nos las presta la SNCF", afirma en
L´Echo touristique Christian Rossi, CEO de Lyria, para explicar después que su equipo trabaja en una "nueva estructura jurídica".
Rossi destaca que esa estructura, que la convertiría en filial de la SNCF, le permitiría desarrollar los servicios que presta de forma independiente, decidiendo horarios, servicios, contratando a su personal... con la misma libertad que las
competidoras que pudiesen venir desde la otra orilla del
Rin.
Como señala el citado medio, el globo sonda se ha lanzado en un momento especialmente dulce para la operadora pública, mixta e internacional, ya que el volumen de pasajeros
no ha dejado de crecer en los últimos años. En
Zúrich la venta de billetes se beneficia desde verano de 2007 de la apertura de la primera sección de la LGV Est Européenne.
En Ginebra, por su parte, la introducción de los trenes de Lyria en 2005 ha permitido devolverle al tren una cuota de mercado del 50% en la conexión parisina, y la cosa mejorará aún más cuando, en 2010, se abra al tráfico de trenes de pasajeros la rehabilitada línea de
Haut Bugey y los tiempos de recorrido caigan de 3h32' a 3h04'.