Como recuerda este mes
IRJ, el gobierno de Reino Unido presentó el mes pasado las líneas principales de su estrategia en materia de ferrocarriles para los próximos 30 años, y en ellas no se incluyen líneas de AV. Hay que recordar que la única infraestructura de esa categoría en el país es la que conecta Londres con el Eurotúnel.
La revista indica además que en este plan no hay ni un sólo gran proyecto de nueva factura, y que todos son desarrollos que colean desde hace tiempo en la lista de infraestructuras.
Y eso, pese a que el número de pasajerosque transporta la Red británica
crece a un ritmo del 7% anual. Parece que el Ejecutivo confía plenamente en la capacidad para crecer de las dos líneas troncales de la isla de Gran Bretaña, la Great Western y la East Coast Main.
De hecho, espera que entre 2014 y 2020 cada una de ellas pueda dar cabida al doble de trenes gracias a la mejora de los sistemas de control y gestión del tráfico (ERTMS) y a las mejoras previstas en su trazado, hasta permitir velocidades superiores a los 200 km/h.
Trazado oscuro¿Se quivoca? El país que prácticamente inventó los FFCC ha basado históricamente su éxito en el tablero de las potencias mundiales en
crear sus propios caminos, en lugar de seguir los marcados desde el continente Europeo. Y desde luego, si Reino Unido estaba esperando a que la tecnología madurase para unirse al club de la Alta Velocidad, este parecía ser el último momento para hacerlo.
El tiempo confirmará si es un error o no, aunque la decisión de quedarse al margen de la
moda plantea otras cuestiones más profundas sobre las
intenciones de este país en materia de infraestructuras, sobre todo a la luz de los continuos globos sonda en los últimos tiempos.
En otras palabras: si Reino Unido ha dejado pasar el tren de la AV... ¿no será que piensa ya en términos de levitación magnética?