El pasado 8 de febrero se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la Orden 233/2006, de 31 de enero, por la que se regulan las condiciones para la homologación del material rodante ferroviario y de los centros de mantenimiento.
Este era uno de los principales escollos para la apertura real del sector ferroviario a la competencia en el transporte de mercancías, y permitirá a las compañías competidoras de Renfe que hayan obtenido licencia de operadora y soliciten capacidad de red, utilizar su propio material rodante, especialmente locomotoras de nueva construcción, como es el caso de Comsa Rail. Queda pendiente ahora la parte más difícil, el detalle del régimen para la homologación del personal.