Según el citado medio, la fabricante canadiense se quedó casi en solitario en la licitación después de que Alstom y Siemens se retirasen del proceso. Sólo Vossloh permaneció como competidora, aunque finalmente su oferta ha debido parecer menos atractiva a la SNCF que la de Bombardier, que el próximo 24 de septiembre recibirá el encargo oficial de la empresa.
Las locomotoras del pedido, previsiblemente de la gama TRAXX DE y con 2.200 kW de potencia, servirán al brazo de mercancías de la francesa para arrastrar trenes a través de sus fronteras con Alemania y Bélgica, así como para llegar hasta Países Bajos, gracias a que montarán equipos plenamente interoperables. Sus motores, por otra parte, estarán habilitados para cumplir la norma Euro 3 en materia de emisiones contaminantes.