Renfe pondrá esta semana en servicio comercial su nueva Serie 130. El primero de los 45 trenes de alta velocidad y ancho variable que la compondrán transportará a los viajeros del servicio 131 (Madrid-Gijón, con salida a las 08.00 y llegada a las 14.15) y del ascendente 130 (Gijón-Madrid, con salida a las 15.55 y llegada a las 22.12) a partir del próximo lunes 29 (inicialmente se informó que esto ocurriría el jueves 25)*.
Además de ancho variable, las cabezas tractoras de estas unidades cuentan con electrificación en dos tensiones (3 kV CC / 25 kV 50hz AC), y una potencia de 4.800 kW. En sus 180 metros de longitud caben 11 coches con un total de 299 plazas.
El origen de esta serie es relativamente hetérogéno: de los 45 trenes que la compondrán, sólo 18 son completamente nuevos. Para obtener los 27 restantes se adaptarán por un lado 22 ramas de Talgo VII en servicio desde 2000, y 5 más que fueron construidas posteriormente. A cada una de ellas se les añadirán dos coches y dos locomotoras de nueva construcción.
La entrada en servicio de los 130 en este servicio no supondrá, de momento, una variación de horarios, y los viajeros tendrán que esperar a que se abra la línea de alta velocidad Madrid-Valladolid, a finales del próximo mes de diciembre, para ver recortado el tiempo de su viaje.
A partir de entonces, todos los trenes de la 130 con destino a la cornisa cantábrica abandonarán la antigua línea y circularán entre Madrid y la ciudad del Pisuerga vía Segovia y Olmedo a una velocidad máxima de 250 km/h. Desde allí, y circulando ya con sus ejes dispuestos en ancho ibérico, los trenes de la serie 130 continuarán viaje hacia el norte por la línea convencional a la velocidad máxima de la red: 160 km/h.
Además de ancho variable, las cabezas tractoras de estas unidades cuentan con electrificación en dos tensiones (3 kV CC / 25 kV 50hz AC), y una potencia de 4.800 kW. En sus 180 metros de longitud caben 11 coches con un total de 299 plazas.
El origen de esta serie es relativamente hetérogéno: de los 45 trenes que la compondrán, sólo 18 son completamente nuevos. Para obtener los 27 restantes se adaptarán por un lado 22 ramas de Talgo VII en servicio desde 2000, y 5 más que fueron construidas posteriormente. A cada una de ellas se les añadirán dos coches y dos locomotoras de nueva construcción.
La entrada en servicio de los 130 en este servicio no supondrá, de momento, una variación de horarios, y los viajeros tendrán que esperar a que se abra la línea de alta velocidad Madrid-Valladolid, a finales del próximo mes de diciembre, para ver recortado el tiempo de su viaje.
A partir de entonces, todos los trenes de la 130 con destino a la cornisa cantábrica abandonarán la antigua línea y circularán entre Madrid y la ciudad del Pisuerga vía Segovia y Olmedo a una velocidad máxima de 250 km/h. Desde allí, y circulando ya con sus ejes dispuestos en ancho ibérico, los trenes de la serie 130 continuarán viaje hacia el norte por la línea convencional a la velocidad máxima de la red: 160 km/h.