Este plan inicial fue abandonado después para dar paso a uno que dejaba los cimientos de la masía intactos, pero que implicaba la demolición de las dos fachadas -su planta tiene forma de U- más próximas al mencionado pozo, que tras las obras serían reconstruídas imitando su situación actual, así como la protección de la estructura principal del edificio. Estas tareas habían sido presupuestadas en 3,2 millones de euros.
Ahora, Adif y Ayuntamiento han llegado a un acuerdo para preservar íntegramente el edificio, y que implicará un sobrecoste de más de 1 millón de euros (+34%) respecto al del segundo plan. El gestor de la red ferroviaria española ha dispuesto la creación de un corsé de muros pantalla, pilotes y micropilotes en torno a los cimientos del edificio medieval. Una vez instalados en el terreno, sobre ellos se apoyará sobre ellos una trama de vigas horizontales subterráneas que se encargarán de descargarles el peso de la estructura.

A estas medidas se añade otra modificación en el proyecto actual, que implica un ligero alejamiento de los límites exteriores del futuro pozo entre pantallas desde el que la tuneladora se trasladará hasta la calle Vizcaya, donde comenzará los trabajos perforación. Los cálculos indican que el tubo pasará bajo la Torre del Fang, ya reforzada, a 25 metros de profundidad.
El túnel Sants-Sagrera tiene 5.644 metros de longitud, de los que 4.744 metros serán perforados con una tuneladora que avanzará hacia Sants desde el norte dejando a su paso un diámetro interior de 10,44 metros, mientras que el resto será excavado mediante sendas pantallas (de 400 y 500 metros respectivamente) en cada uno de sus extremos.
El túnel Sants-Sagrera tiene 5.644 metros de longitud, de los que 4.744 metros serán perforados con una tuneladora que avanzará hacia Sants desde el norte dejando a su paso un diámetro interior de 10,44 metros, mientras que el resto será excavado mediante sendas pantallas (de 400 y 500 metros respectivamente) en cada uno de sus extremos.

