En el accidente no se registraron daños personales, aunque varias máquinas y camiones quedaron enterrados en el túnel en el momento del derrumbe. Cuatro de ellos aún permanecen bajo tierra. El desprendimiento afecta a una longitud de entre 40 y 50 metros del túnel, y se produjo a unas decenas de metros de la entrada oeste, la más próxima a la localidad madrileña de Aranjuez, como publica hoy el diario ADN.es.
Las obras de perforación de los 2,8 km de que consta el túnel de El Regajal finalizaron el pasado 17 de noviembre. En el momento del derrumbe se trabajaba según Adif para reforzar la bóveda de hormigón del tubo, que forma parte del tramo Aranjuez-Ontígola, de 4,7 km de longitud y cuyas obras de plataforma -que no incluyen el tendido de la vía, de la electrificación ni la señalización- fueron presupuestadas en 113,82 millones de euros, y proyectadas para salvar un humedal de alto valor ecológico, conocida como Mar de Ontígola.
Adif adjudicó en junio de 2007 su construcción a la Unión Temporal de Empresas formada por Acciona Infraestructuras y Obras Subterráneas, con un plazo de 24 meses, y para su excavación en mina.
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