La construcción de las pantallas que permitirán el enterramiento de la estación de Gerona ha comenzado ya, con las primeras excavaciones en tierra, para la posterior inyección de 68.000 metros cúbicos de hormigón armado y 20 millones de kilos de acero.
Las pantallas, que sumarán un perímetro de 1.500 metros de longitud, tendrán 40 metros de profundidad y una anchura de 1,20 metros. Las obras de soterramiento de la estación de Gerona forman parte de un gigantesco y desproporcionado proyecto para el soterramiento de la línea mixta de alta velocidad Barcelona-Figueras al paso por la ciudad catalana, en una sucesión de túneles que supera los siete kilómetros de longitud y los 200 millones de euros de presupuesto, y que excede así de largo la envergadura de la conexión -esta sí, fundamental- entre las estaciones barcelonesas de Sants y Sagrera.