La sorprendente decisión permitirá que los trenes de alta velocidad de la operadora estatal china recorran los 1.300 kilómetros que separan la capital administrativa de la financiera en apenas cuatro horas en servicio directo, una menos que las cinco anunciadas previamente, y en seis horas menos que el servicio actual más rápido.
De concretarse este anuncio, la larguísima Pekín-Shanghai sería la línea de alta velocidad con mayor velocidad comercial del planeta en el momento de su apertura -está prevista para 2012-, al superar de largo los 320 km/h que alcanzan ahora -de máxima- los trenes de la SNCF que circulan sobre la primera fase de la línea LGV-Est Européenne (París-Estrasburgo).
China cuenta desde hace un mes con un único corredor ferroviario de alta velocidad, el Pekín-Tianjin (114 km donde prestan servicio trenes de la serie CRH2 -derivados de los japoneses E2-1000- y CRH3 -Velaro, Siemens), pero el explosivo plan de expansión de su red ferroviaria pretende alcanzar los 12.000 km de este tipo de líneas en los próximos años.