Dos décadas después de que se diesen los primeros pasos para la mejora del corredor ferroviario entre Madrid y Barcelona, un proyecto que luego terminaría convirtiéndose en una auténtica línea de alta velocidad, a las 06.00 horas han salido de Madrid-Puerta de Atocha y Barcelona-Sants los dos primeros servicios directos entre ambas ciudades que circularán por la nueva infraestructura.
Como ha ocurrido en ocasiones anteriores, el ruido de la puesta en servicio de la línea (el de la inauguración, esta vez, nos lo hemos ahorrado) y la propaganda de medios de comunicación y partidos políticos oocultarán el enorme esfuerzo desarrollado por la sociedad española y especialmente por la europea para la construcción de esta infraestructura.
En ningún sitio se hablará de los miles de trabajadores que sudaron en el tajo, de los que murieron en la obra, ni de los centenares de técnicos que participaron en su construcción, dedicando decenas de miles de horas a elegir las soluciones más adecuadas y a corregir sobre la marcha los errores que surgían. España les debe a todos ellos un enorme aplauso.
Tampoco se hablará de quién pagó la línea. Nadie, o casi nadie, recordará que 3.460 millones de euros de los más de 7.000 que habrá costado la línea salieron de las arcas de Europa a través de los fondos Feder. Ni que otros 2.500 más se los ha prestado a España el Banco Europeo de Inversiones. Sumen el 49,4% al 35,3%, y echen cuentas. Una vez más: gracias, Europa.
+info: Enhorabuena España. Gracias, Europa · LAV Madrid - Barcelona