Adif cortó al tráfico ferroviario a las 21 horas del sábado 9 de diciembre el tramo Valladolid-Campo Grande - Cabezón de Pisuerga, para permitir la reoganización del esquema de vías en la salida norte de la estación vallisoletana. Allí terminará la tercera vía en ancho UIC que, desde Valdestillas, permitirá la entrada en Campo Grande de trenes en ancho internacional cuando se abra la línea de alta velocidad (LAV) Madrid-Segovia-Valladolid, en la primavera de 2008. Allí se instalará además un cambiador de ancho dual TALGO/CAF.
Para dejar espacio a los dos, durante casi 24 horas se trabajó ripando las vías actuales, y reformando los pórticos de electrificación y los sistemas de comunicación y señalición en toda esa zona. Pese a que la reapertura completa al tráfico estaba prevista para poco antes de las 18 horas, el retraso en los trabajos provocó que hasta las 20.45 horas del domingo el Administrador no autorizase a Renfe la circulación normal por las dos vías.
Según hemos podido saber, la mala gestión del corte por el Administrador, unida a la nefasta previsión de la operadora, causaron problemas severos en el tráfico durante toda la tarde del domingo. Así, por ejemplo, los pasajeros del tren Talgo 00060 Santander-Madrid tuvieron que viajar en autobús desde Valladolid hasta la capital (durante nada menos que 4h30min, por culpa del atasco en la carretera AP6) por falta de plazas. En sentido descendente las cosas no eran mucho mejores y, por ejemplo, los pasajeros del tren Regional Exprés 08065 Madrid-Vitoria tuvieron que esperar más de media hora a menos de dos kilómetros al sur de la estación para poder abandonar el tren.
En una muestra más -la enésima- de mala planificación pública, las páginas web de Adif y Renfe no ofrecieron ningún tipo de información sobre los cortes en el tráfico ni sobre los retrasos, los transbordos, o las causas de todas estas incidencias.
