La compañía encargada de construir y poner en marcha la línea de Alta Velocidad de Taiwán, la Taiwan Shinkansen Corp., ha sufrido un revés más al serle denegada la autorización del Gobierno para comenzar a operar el corredor. Este último tropiezo alargará aún más la apertura, que acumula ya más de un año de retraso.
A la compañía se le exige ahora, junto a todos los requisitos técnicos y de seguridad, que sus trenes en pruebas no sufran ningún incidente serio durante al menos un mes, según el Ministerio de transportes.
Y dado que un tren auscultador descarriló sin consecuencias el pasado 24 de noviembre, al menos será necesario esperar hasta finales de diciembre o incluso principios de enero de 2007 para ver los primeros servicios comerciales en esta línea de 345 Km de longitud entre Taipei-Kaohsiung, que acortará los tiempos de viaje actual en dos tercios, hasta los 90 minutos.
La Taiwan Shinkansen Corp. es una joint venture entre Mitsubishi Heavy Industries, Toshiba, Kawasaki Heavy Industries, Mitsui & Co., Mitsubishi Corp., Marubeni Corp. y Sumitomo Corp., y se ha encargado de construir todos los sistemas mecánicos, eléctricos, de seguridad y comunicaciones de la superestructura y del material rodante. (+info: documental sobre la línea)