Olvídense de viajar entre Madrid y Lleida a más de 200 Km/h antes de que se acabe el verano. El Adif, curado de espanto, deja ya entrever que el aumento de velocidad no se va a producir hasta que quede instalado (y probado) el nuevo sistema de detección de caída de objetos a la vía. Y eso no ocurrirá hasta septiembre. El sistema anterior, basado en tecnología óptica (infrarrojos) no ha podido hacerse funcionar correctamente, debido a que era demasiado sensible.
Según dicen en Adif, este sistema, montado por Cobra, detecta decenas de falsas alarmas, provocadas por la caída de pequeños animales, papeles, vegetación... Pese a que sus pruebas han durado exactamente un año, desde junio de 2004, no ha sido posible hacer que funcione bien, así que vuelta a empezar.
El sistema que se va a instalar a partir de ahora será físico y no óptico, mediante mallas que detectan la caída sobre ellas de objetos, desde los taludes de los túneles y desde los pasos elevados. Este sistema ya estaba en funcionamiento sin problemas en la LAV Madrid-Sevilla, aunque con mallas de cobre, mientras que las ahora adjudicadas serán de fibra óptica. Cobra será, de nuevo, el instalador del sistema.