La operadora pública de trenes de pasajeros francesa, SNCF, ha declarado para 2008 unas cifras de puntualidad que son ligeramente peores que las de años anteriores. Como publica Les Echos, sólo la unidad de negocio de regionales (TER) ha conseguido resistir el desplome, y el 90,7% de sus servicios llegaron en hora o con un retraso inferior a los 5 minutos durante el año pasado, frente al 90,9% de 2007.
La unidad de Grandes Lignes, que agrupa los servicios TGV así como los trenes convencionales Corail, registró por su parte una tasa de puntualidad del 82,8%, tras bajar desde el 83,2% de 2007. Hace tres años era del 84,2%.
Y si la de las anteriores baja, la puntualidad de los servicios de Transilien se desplomó en 2008, al pasar del 90,5% al 88,3%. Dentro de esta red suburbana, que mueve el 60% de los servicios diarios de toda la SNCF, la RER D se lleva la palma: el 17% de los trenes operados en esa línea en 2008 sufrieron retrasos mayores a 5'.

Como señala el citado medio, y en términos estatales, la culpa de esos retrasos la tiene la SNCF en la mayor parte de las ocasiones: cuatro de cada diez. De las seis restantes, tres de cada diez retrasos tienen que ver con causas absolutamente ajenas al ferrocarril (fundamentalmente por intrusiones en la vía o suicidios). El tercio que falta en este cómputo, por fín, responde a causas directamente relacionadas con la infraestructura gestionada por RFF y especialmente a los fallos originados por un deficiencias de mantenimiento.