El operador de trenes y buses de larga distancia británico National Express anunció la semana pasada que recortará 750 puestos de trabajo como parte de un plan para reducir costes y adaptarse al descenso de la actividad a causa de la recesión económica, conforme indica el diario Financial Times.
La restructuración de la matriz del grupo español Alsa afectará principalmente a puestos no relacionados directamente con la actividad de transporte, y en esa cifra ella se incluyen los empleos en el centro de llamadas que la compañía tiene en Norwich y en la unidad de cátering de la franquicia East Anglia Trains, cuya amortización ya fue anunciada el mes pasado.
En su información el diario económico cita a Richard Bowker, presidente de National Express. "El sector del transporte no puede ser completamente inmune a la recesión global (...) Estamos tomando la iniciativa de reducir costes en todas nuestras operaciones en Reino Unido, para contrarrestar cualquier desaceleración en el crecimiento", señala Bowker.
Pese a los recortes anunciados, National Express señala que espera cerrar el año con unos ingresos anuales antes de impuestos en línea con las previsiones.