La pantomima del márquetin ha terminado. La operadora privada de transporte de viajeros que impulsa el magnate italiano Luca Cordero di Montezemolo, y que está participada al 20% por SNCF ha decidido bautizar a sus futuros trenes con el nombre comercial de .Italo, después de un absurdo proceso de votación en el que triunfaban -no podía ser de otra forma- nombres como Il tucano, o El Pocho (en referencia a un famoso personaje de la liga de fútbol italiana).
Los responsables de la campaña de comunicación tenían la sartén por el mango, y lo agarraron a comienzos de este mes para seleccionar cuatro propuestas serias (¿suyas?) que sometieron de nuevo a votación, entre el 10 y el 16 de noviembre: Velox, Italo, Saetta e Mercurio. Y ganó la segunda, pese a que cuando se cerró el proceso de preselección, Velox cosechaba más de 5.304 votos, frente a los 400 de la elegida ahora.
Tras el sorprendente cambio en las preferencias del público, la compañía afirma que ha decidido sobre la marcha añadirle el punto delante, para "unir a la italianidad propia del nombre el concepto de internet y de la tecnología de la red, que caracterizarán con fuerza el tren y todos los servicios de NTV". Fin por tanto a la tontería 2.0 en NTV, a la que no se resiste casi ninguna compañía "moderna".