El servicio ferroviario de Media Distancia y alta velocidad entre Toledo y Madrid transportó entre enero y noviembre de este año a 1.237.000 viajeros, un 10% más que en el mismo período del pasado año, según la operadora pública Renfe.
Renfe ofrece cada día laborable 5.200 plazas para viajar entre Toledo y Madrid gracias a un total de 20 circulaciones bajo la marca comercial Avant (Media Distancia, Alta Velocidad), y sólo utiliza en el corredor trenes de la serie 104, fabricados por Alstom. Los datos de la operadora confirman además que el 42% de los viajes se realizan por commuters (viajeros que utilizan el tren a diario por motivos profesionales o de estudios).
El servicio Madrid-Toledo es objeto de fuertes críticas desde hace meses por la escasez de plazas en los servicios más utilizados por esos commuters, así como por la necesidad de reserva de plaza y las excesivas prestaciones del material rodante utilizado para un servicio de apenas 30 minutos de duración.
El esquema de tarifas bonificadas a pérdida para la operadora en el caso de los viajeros frecuentes (reciben una fuerte subvención difícilmente justificable), y que no es exclusivo de este corredor, también ha sido criticado severamente por algunos expertos.