El negocio de Porterbrook sale ahora de la esfera del banco español para pasar a manos de Deutsche Bank, que lidera un consorcio comprador en el que le siguen Lloyds TSB y BNP Paribas (esta última a través de su fondo de inversión Antin Infrastructure Partners), como informa Railway Gazette.
Fundada en 1994 junto con Angel Trains y HSBC Rail para repartir en tercios el material rodante de la operadora pública British Rail durante el accidentado proceso de su privatización, de manera que fuesen estas empresas las propietarias de los trenes, y no las operadoras a las que sirven, Porterbrook Leasing sigue con esta venta el mismo camino hacia el este que parecen haber emprendido sus otras dos compañeras de viaje.
Apodadas como ROSCOs (Rolling Stock Companies), su posición única en Europa, unida al auge del mercado continental y a un relativo estancamiento en el británico, han atraído el interés de estos grandes inversores, que quieren rascar con ellas parte de los abultados contratos de suministro de material rodante que vienen y vendrán en los próximos años.
Angel Trains ya fue vendida el pasado mes de junio a un consorcio de inversores por 3.600 millones de libras, mientras que HSBC se plantea en estos momentos cómo sacarle el máximo partido a una posible desinversión en su filial de leasing ferroviario.
La compañía británica Porterbrook Leasing ha confirmado esta semana que el banco Abbey National -su matriz desde el año 2000- la ha vendido a un consorcio de tres compañías por un precio de 1.400 millones de libras (unos 1.760 millones de euros al cambio actual). Un importe que, según destaca la filial británica del Banco Santander, es idéntico en términos nominales al que pagó por ella (a Stagecoach) hace ya ocho años.