Para empezar, la operadora reagrupará todos los billetes baratos y promocionales bajo una única categoría (petits prix), y que no se pueden cambiar ni anular. El segundo tipo contendrá todos aquellos títulos de transporte cuyo precio varía en función de la anticipación con la que se adquieren (loisirs), y su cambio o anulación es gratuita siempre que se haga antes o durante la víspera del viaje. Ese día, el viajero tendrá que abonar una cantidad fija para cualquiera de las dos acciones: 10 euros.
Un tercer conjunto (pro) agrupará además a todos aquellos billetes que, independientemente de su precio (normalmente el más caro), ofrecen al viajero más flexibilidad. Por eso su cambio o anulación será gratuito hasta la víspera del viaje, como en el caso de los loisirs, y sólo conllevará un cargo fijo de tres euros si la modificación del título se realiza durante el mismo día, como informa Le Monde.
Y para que los viajeros sepan traducir esta política tarifaria a euros, la operadora pondrá a disposición de los viajeros unas extensas guías de tarifas que señalarán el rango de precios para más de 100 destinos diferentes (cada uno con su importe mínimo y su importe máximo). De esa manera, según la SNCF, los clientes podrán estimar si el billete que han comprado es caro, o barato.