La compañía nacional de los ferrocarriles franceses tiene nuevo presidente: Guillaume Pepy, que hasta ahora ocupaba el segundo puesto en la SNCF. Como Anne-Marie Idrac, su antecesora, Pepy es un enarca con una larga carrera administrativa y política. Varios medios de comunicación franceses destacan que el nuevo director goza de muy buena prensa no sólo entre los ferroviarios, sino también entre los sindicatos.
Se trata según ese retrato de un personaje amable y con un excelente sentido del humor, y que parece que jugó un papel decisivo en las huelgas ferroviarias que paralizaron Francia a finales del pasado año, a la hora de responder con sinceridad y firmeza a las demandas sindicales. También se le considera como el artífice del éxito comercial conseguido por IDTGV, el low-cost del tren de alta velocidad francés.
Pepy trabajó en la SNCF entre 1988 y 1995, cuando pasó a trabajar para la empresa especializada en estudios de mercado y sondeos Sofres. Antes de su partida, en 1993, había sido nombrado Director de Estrategia de la empresa pública.
A ella volvió en 1997, y un año después pasó a formar parte del comité ejecutivo. En 2003 accedió al cargo de director general ejecutivo (número dos de la SNCF) a instancias de su mentor, Louis Gallois, que por entonces presidía la empresa. Idrac le confirmó poco después en el cargo cuando accedió a suceder a Gallois.
+info: Anne-Marie Idrac, la sucesora