Transport for London (TfL), la agencia pública encargada del transporte público en el área metropolitana de la capital de Reino Unido, y dueña del destino del londinense, señala además que de momento se bloquearán todos los procesos selectivos para incorporar nuevo personal, y que el grueso de los despidos se realizará -si es posible- previo acuerdo con las centrales sindicales.
TfL detalla los departamentos a los que se dirige preferentemente la tijera: financiero, informático, jurídico, administrativo e incluso recursos humanos. La rebaja en el número de asalariados, que suman actualemente unas 20.000 personas, no afectará según la empresa a aquellos puestos relacionados directamente con la calidad del servicio, por lo que ni conductores de tren, ni interventores en estaciones, ni miembros del 'staff' de mantenimiento tienen nada que temer.