El estudio, pieza imprescindible en cualquier proyecto de infraestructuras de cierta envergadura, está siendo reallizado por el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) y servirá de base para que el gobierno y los consorcios que pujen por el contrato conozcan en qué orden de magnitud se mueven los parámetros básicos para el cálculo de rentabilidad, como los costes de construcción o la demanda estimada en función de las tarifas adoptadas.
Primera LAV de América
Figueiredo ha detallado que los planes del ejecutivo que dirige Luis Inazio Lula da Silva para esta LAV siguen siendo los mismos que ya se habían anticipado: el consorcio de compañías que se adjudique su construcción también será responsable de operarlo en régimen de concesión.
Ha añadido, además, que el factor que más se tendrá en cuenta a la hora de fallar será qué porcentaje de la financiación necesaria deja sin cubrir cada consorcio. Cuanto menos dinero tenga que poner el gobierno federal, mejor.
Pese a que el proceso de construcción del enlace Sao Paulo-Rio de Janeiro ha sufrido una tramitación lenta en los últimos años, es muy posible que termine siendo el primero de su categoría en todo el continente americano, ya que los planes del gobierno argentino para la construcción de la LAV Buenos Aires-Rosario-Córdoba se han estancado por los serios problemas a los que se enfrenta el consorcio adjudicatario para conseguir la financiación que, como en el caso brasileño, corre fundamentalmente a su cargo.
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