La inauguración de la sección norte de la la línea Londres-Eurotúnel el pasado mes de noviembre, con la apertura de la nueva estación Ebsfleet International y el traslado de la terminal de la línea en el Reino Unido a la renovada St. Pancras desde Waterloo, han permitido a Eurostar acelerar aún más el ritmo de su crecimiento, como se esperaba.
Si desde hace dos años la operadora venía beneficiándose de las reforzadas medidas de seguridad en los aeropuertos -que penalizan severamente los tiempos de los viajes más cortos hacia el continente-, este año Eurostar ha comenzado a aprovechar las ventajas de conectar Londres con París en 2h15' y con Bruselas en 1h51'.
Ocho millones de pasajeros
La apertura de la sección norte de la HS1 ha permitido que sólo en las últimas seis semanas del año el número de pasajeros creciese un 11% respecto al mismo periodo del año anterior, y los ingresos se disparasen un 20%.
En el balance total de 2007, Eurostar ingresó 599 millones de libras (unos 790 millones de euros), frente a los 518 millones (unos 683 millones de euros) que recaudó en 2006, gracias en buena medida al aumento del número de pasajeros: en 2007 utilizaron sus trenes 8,26 millones de pasajeros, un 12% más que en el año anterior, y que permitieron un crecimiento del tráfico de trenes del 5,1%.
Próxima parada: Amsterdam
Si todo sale como está previsto, Eurostar espera poder ofrecer a finales de año servicios directos entre Londres y Ámsterdam, tras la apertura definitiva de las secciones belga y neerlandesa del enlace de alta velocidad Amberes-Rotterdam-Amsterdam. Además Eurostar pretende continuar incrementando su índice de puntualidad desde el 91,5% actual, de manera que en 2010 el 94% de los trenes lleguen a destino a su hora.