El sábado 9 de junio quedaba inaugurada oficialmente la línea de alta velocidad París-Estrasburgo -más conocida en Francia como LGV-Est- gracias a un viaje oficial de 2h46' de duración entre las dos ciudades en el que el invitado de honor fue Alain Juppé, actual primer ministro del país. Como destacan en passion-trains, Juppé se encargó de recordar al pasaje que "es un bello símbolo de la capacidad (de su país) de innovar (...), de la Francia europea, del saber hacer de las empresas francesas, un símbolo que da confianza en el futuro"... Horas después, a las 6.43 del domingo 10, un ICE alemán inauguraba el servicio comercial al salir de Paris-Est para encaminarse hacia Fráncfort.
Y es que en esta línea no sólo van a circular TGVs franceses, y mixtos franco-suizos (Lyria), sino también de la Deutsche Bahn, en la relación París-Fráncfort (servicio que pasa de prestarse en las 6h15' actuales, a hacerlo en 3h50'). Lo mismo, pero a la inversa, ocurrirá con el París-Suttgart-Munich (3h40' hasta la primera ciudad alemana, y 6h15' hasta la segunda -antes, 6h y 8h30, respectivamente), que será prestado por TGVs de la SNCF.
Para ello ambas compañías han creado una filial participada al 50%, que gestionará estos tráficos, que se espera que atraigan a 1,6 millones de viajeros en 2012 (la cifra se refiere sólo a trayectos con origen/destino en Francia/Alemania). A la hora de fijar los precios para estos servicios las compañías utilizarán, en los trayectos entre dos destinos del mismo país, la misma tabla que utilizan para sus trenes nacionales (aunque la compañía francesa piensa poner en marcha a finales de año servicios IDTGV, los low-cost del ferrocarril, entre la capital y Estrasburgo). Para los internacionales DB y SNCF sí que han armonizado su tarifa ordinaria, y cuentan con ofertas muy similares para los viajeros más habituales.
Y es que en esta línea no sólo van a circular TGVs franceses, y mixtos franco-suizos (Lyria), sino también de la Deutsche Bahn, en la relación París-Fráncfort (servicio que pasa de prestarse en las 6h15' actuales, a hacerlo en 3h50'). Lo mismo, pero a la inversa, ocurrirá con el París-Suttgart-Munich (3h40' hasta la primera ciudad alemana, y 6h15' hasta la segunda -antes, 6h y 8h30, respectivamente), que será prestado por TGVs de la SNCF.
Para ello ambas compañías han creado una filial participada al 50%, que gestionará estos tráficos, que se espera que atraigan a 1,6 millones de viajeros en 2012 (la cifra se refiere sólo a trayectos con origen/destino en Francia/Alemania). A la hora de fijar los precios para estos servicios las compañías utilizarán, en los trayectos entre dos destinos del mismo país, la misma tabla que utilizan para sus trenes nacionales (aunque la compañía francesa piensa poner en marcha a finales de año servicios IDTGV, los low-cost del ferrocarril, entre la capital y Estrasburgo). Para los internacionales DB y SNCF sí que han armonizado su tarifa ordinaria, y cuentan con ofertas muy similares para los viajeros más habituales.