Médicos no, pero sí una matrona y una enfermera: ayuda más que suficiente para nacer en la cafetería. Como el tren en el que cruzaba España, a más de 200 km/h, el bebé ha sido rápido. Tanto, que para cuando el tren ha llegado a la estación manchega -donde le esperaban los servicios de emergencia- estaba ya en brazos de su madre, "en perfecto estado".
Nada había que hacer allí, así que el tren ha retomado la marcha hacia Madrid-Atocha, aunque con un pasajero más del que figuraba en el listado de la operadora. Bienvenido, polizón.