El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias ha comunicado que, a partir del pasado 1 de abril desaparece la necesidad de obtener un "carnet de aficionado" para realizar fotografías en sus estaciones. Eso implica que cualquiera que esté legalmente en un espacio público de Adif podrá fotografiar libremente cuanto quiera sin ser molestado por vigilantes de seguridad ni personal de Adif o Renfe.
La buena noticia, confirmada de forma discreta a través de su web, olvida prudentemente que el desencadenante de esta decisión ha sido el pequeño escándalo suscitado después de que este medio obtuviese sin problemas dos autorizaciones falsas, una a nombre de un personaje histórico y la otra a nombre de Gorka Loran Lafourcade, terrorista condenado por atentar contra el sistema ferroviario.

Tras hacerse pública la noticia de que sus servicios habían emitido de forma automática un carnet falso, ya que no se exigían más requisitos que rellenar un formulario web e indicar una dirección postal para su envío, sin ni siquiera confirmar la dirección de e-mail, el Administrador decidió suspender la expedición de carnets. Al ser preguntado por este site, el Adif confirmó que la retirada era cautelar, a la espera de la confirmación por parte del Comité de Dirección de la empresa pública, que parece haber emitido ahora tal resolución.
Entre ese momento y el actual, una campaña de firmas puso la puntilla final a este carnet, que creaba por la vía de los hechos una prohibición ilegal. Iniciada desde Alta Velocidad Ferroviaria - [Un medio de transporte distinto], consiguió recoger los apoyos de casi dos centenares de personas, desde aficionados a los ferrocarriles a reconocidos profesionales de la fotografía y del sector ferroviario, y ello pese a la fuerte oposición de muchos sectores. Gracias a todos ellos, y enhorabuena.
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