La intensa lluvia que ha caído en las últimas semanas en el centro de la Península Ibérica causó el pasado martes un desprendimiento de tierras en la LAV Madrid-Sevilla, en el punto kilométrico 58. Las escasas informaciones sobre el hecho apuntaban a que el corrimiento se produjo a la altura del salto de carnero que en ese punto permite la conexión de Alta Velocidad a Toledo en ancho UIC, inaugurada hace justo un año.
El desprendimiento afectó a 200 metros de la vía 1, y obligó a que la circulación se efectuase en esa zona por vía única entre La Sagra y Mora. Este reajuste en el tráfico provocó ligeros retrasos en los trenes que circulaban por esta infraestructura, y obligó además a la operadora pública a suspender el compromiso de puntualidad que mantiene en esos servicios, que garantiza la devolución total del importe del billete a los usuarios si el tren llega con más de 5 minutos de retraso a su destino.
Adif ha confirmado directamente a este medio que pasadas las 16 horas del jueves se produjo el restablecimiento del tráfico en la vía afectada. En ese punto rige desde entonces una limitación temporal de velocidad a 30 Km/h, mientras que en la Vía 2 la limitación se ha establecido en 80 Km/h. No hay previsión de que esas limitaciones sean eliminadas en breve, a falta de obras de mayor envergadura.