Al hilo del proceso de revisión de los salarios de los cheminots franceses, una revista de información económica detalla algunas de las condiciones de los trabajadores de la SNCF. Así, cuenta que el salario medio de un ferroviario francés era de 2.242 euros al mes brutos (primas incluidas) en 2002. Para comparar, nos cuenta que la retribución media del funcionario era de 2.400, y la del sector privado era de 2.321.
Poniendo ejemplos concretos, cuenta cómo un interventor de TGV cobra en torno a 2.200 euros, mientras que un conductor (Jefe de Tren, les llamamos aquí) del mismo tren con sólo seis años de antigüedad ya cobra 2.709 euros (netos). Relata además algunas de las ventajas: viajes gratis en segunda clase, 500.000 metros cuadrados de centros sociales y colonias de vacaciones, jubilaciones anticipadas institucionalizadas desde los 55 años -50 para los maquinistas-...
Muchos de ellos disfrutan además de alquileres a precio de ganga en edificios de la compañía, que se les deduce directamente de la nómina, y que están gestionados por un comité de empresa cuyo presupuesto anual es de 90 millones de euros.