Ay... Fabricantes, consorcios, plazos de entrega, incumplimientos... Cuando a la política de empresa se le antepone la política con mayúsculas, el resultado es... la noticia bluf. Día tras día, la información de los ferrocarriles desaparece sistemáticamente de los principales diarios y de los mínimos ladrillos en los que los informativos de televisión dividen la realidad, a minuto cada uno.
Pero haciendo buena la máxima de que "sólo salen las malas noticias", los medios de comunicación españoles se lanzan hoy sobre Talgo porque ésta ha comunicado un retraso en la puesta en funcionamiento comercial de los equipos embarcados de ERTMS en la serie 102. La trascendencia de este hecho es limitadísima: la serie 102 de Renfe no alcanzará los 250 Km/h este mes, sino en noviembre o más bien en diciembre.
¿Y qué pasa? Pues absolutamente nada. Excepto que los mismos medios que ignoran sistemáticamente que Siemens lleva dos años sin entregar un solo tren -es solo un ejemplo- se lanzan ahora sobre Talgo por un retraso de ¿dos meses? Que quienes llevan en sus páginas 40 heridos leves por un accidente ferroviario en Palencia ignoran, en esas mismas horas, los 37 muertos en las carreteras.
No se confundan, ni nos paga Talgo, ni nos gusta especialmente la fabricante española. Pero es hora ya de terminar con esas infraestructuras con apellido, y con ese gusto de los medios españoles por politizar las obras que son de todos. Ni el Nuevo Acceso Ferroviario a Andalucía y la serie 100 son del PSOE, ni la LAV a Lérida y los 102 son del PP. Son de todos los contribuyentes, y punto. Y no carguen demasiado las tintas sobre los de Las Matas: como los de CAF, han hecho las cosas bien.