Muchos vallisoletanos, como Gloria y Eduardo, los protagonistas de mi primer comentario sobre la Alta Velocidad regional en España, estarán de enhorabuena: se ha empezado a cumplir una reivindicación que crecía en importancia en los medios locales de la ciudad castellana desde que se abriese la línea en diciembre de 2007. Y ha desaparecido lo que, para muchos, era un motivo de agravio.
El tren, dicen, va a dejar de ser para una élite. Pocos dirán, sin embargo, la verdad que subyace tras el anuncio: sólo gracias a una cuantiosa subvención estatal podrá Renfe operar a pérdida este servicio. Lo que escribía el propio director general de Cercanías y Media Distancia de Renfe, Javier Pérez Sanz, a principios del pasado mes de agosto cobra aún más actualidad "el servicio Avant (...) corre el riesgo de morir de éxito comercial, debido a una carga financiera insostenible".
Fomento se había puesto en una situación imposible al negar a Valladolid lo que tenían otras ciudades en situación similar y ha optado por tirar de presupuesto. Sin embargo, el problema de fondo persiste. Recordemos: el modelo actual de los "Avant" es insostenible y no podrá solventar los problemas que se avecinan ¿Cómo aumentar las frecuencias? ¿Hasta qué distancia es "Media Distancia"? ¿Qué hacer con los próximos reclamos de creación de nuevas relaciones?
Hay soluciones más inteligentes que la huida hacia adelante. Seguiremos explorándolas.
Por Edward R. Pease. Este texto puede ser reproducido libremente y sin autorización específica de su autor, siempre que se haga conforme a los términos de la licencia CC-BY-SA. (creative commons-atribuir a su autor y su fuente-compartir igual).