El siguiente texto es propiedad de su autor, se ha publicado aquí con su autorización y no refleja necesariamente el punto de vista de altavelocidad.org.
Capítulo I: Conceptos básicos
En primer lugar, describo los principales tipos de planos de metro que existen:
*Cartográfico o Geográfico: La Red de Metro está representada sobre la trama urbana de la ciudad, respetando la localización exacta de estaciones y líneas. Dependiendo de la configuración de la ciudad, no siempre es el más utilizado, pues tiene el inconveniente de representar líneas de gran longitud que no caben en los planos de bolsillo o incluso en los que figuran en los paneles informativos. Sin embargo, ayuda a localizar las estaciones de forma más exacta y a planificar el trayecto tanto por transporte público como a pié.
*Esquemático: Reduce el plano anterior hacia una forma reducida, sencilla, clara, e intuitiva, respetando la forma de la red y representándola "esquemáticamente". Es el plano que ofrece mayor claridad para la planificación de un viaje en ausencia de otros elementos en el plano (nombres de calles y plazas, parques, símbolos turísticos…) , y de cara al usuario, suele ser el más utilizado para moverse por la red.
*Diagrama: Variante del esquemático reducido hacia una posición vertical u horizontal y situado principalmente en el interior de los coches. Puede representar toda la red, o bien un conjunto de líneas. Por ejemplo, ciudades como Valencia, Chicago, Copenhague, Praga, Lyon, Chile o Bilbao incorporan este tipo de plano en sus trenes de metro.
Pues bien, explicada esta clasificación, nos encontramos con el primer error fundamental del plano de Madrid: “No es una representación esquemática de la red”. El plano RaRo no respeta la orientación geográfica de la red, interpretando libremente la configuración de las líneas de Metro para plasmarlas en un diseño creativo y original, pero que no cumple con la primera definición de “Plano Esquemático de Metro”.
A continuación vemos unos ejemplos donde la realidad geográfica se respeta en el anterior plano esquemático, y es vulnerada totalmente en los nuevos, pues el diseñador dentro de su línea rompedora e innovadora se olvida de este concepto fundamental.



Esto plantea un error de base al dificultar la combinación del plano cartográfico con el plano “esquemático” a la hora de localizar las estaciones o planificar el viaje. En este sentido, resulta más fácil interpretar ambos planos si el esquemático guarda relación con la realidad. Como vemos, el diseño de Rafa Sañudo dificulta su lectura y perjudica la orientación del viajero. Bajo mi punto de vista, el RaRo no cumple esta característica y función por dos detalles que no se han tenido en cuenta: utilización de un solo ángulo, y las correspondencias.
1) Utilización de un ángulo
La mayoría de redes de metro de todo el mundo utiliza 2 ángulos para representar el plano esquemático. Esto es, vertical-horizontal (90º) y diagonales (entre 30º-45º normalmente). La utilización de las diagonales resulta fundamental para representar los giros de las líneas y los sentidos “diagonales” del propio plano cartográfico. Tan solo conozco dos planos esquemáticos oficiales que casi utilizan un sólo ángulo: Lyon y Montreal (salvo por dos pequeños tramos de ángulo diferente en ambos casos). Aparte, para estas ciudades es fácil tener esta representación dada la configuración de su red, pero en nuestra densa red metro, eliminar las diagonales del plano esquemático de Madrid ha provocado:
1) Ausencia de representación de líneas curvas (la circular es cuadrada, por ejemplo).
2) Imposibilidad de representar líneas con direcciones diferentes al eje norte-sur (ejemplo: L1 su tramo sur, o L9 hacia Herrera Oria)
3) Utilización de ángulos de 90º para los giros de la línea, dificultando su claridad y dinamismo en su lectura.
Como se puede comprobar en los siguientes ejemplos, todas las redes de España y del mundo utilizan tanto ángulos de 90º (líneas horizontales-verticales) como diagonales:


2) Puntos de colores en las correspondencias
El metro de Moscú es uno de los pocos planos del mundo que utiliza este tipo de correspondencia, del cual supongo que se habrá inspirado este diseñador. Sin embargo, en este afán por crear algo anormal o fuera de la normalidad, no se ha pensado en que las sencillas correspondencias de Moscú permiten tener este tipo de interpretación en el plano, pero para el caso de Madrid lo único que provoca es mayor complejidad al mismo.
Bajo mi punto de vista, esta equivocada elección ha condicionado el resto del plano hasta llevarlo hasta la complicación y confusión teniendo que entrelazar líneas para unirlas con los puntos coloreados correspondientes.
En el ejemplo, vemos como la línea 6 del plano RaRo (abajo) atraviesa hasta 3 puntos para continuar con la línea en Avenida de América. Simplificando las correspondencias a un solo punto se gana sencillez y agilidad en su lectura (como vemos en el resto de metros del mundo de la ilustración anterior, salvo Moscú).

Tanto la ausencia de diagonales, como la introducción de puntos coloreados en las correspondencias, son los dos grandes errores cometidos por este diseñador, fruto de los cuales tenemos el plano actual: confuso, complejo, y sin respetar la forma geográfica de la red. En definitiva, es un plano erróneo.
Capítulo II: Imagen corporativa
Definidos las características de los planos de metro del mundo, comprobada la importancia de tener un buen plano esquemático que sea sencillo y claro, y analizados los errores de base de nuestro plano, debemos pasar a otro principio fundamental: “El respeto de la imagen corporativa”.
Cada red de metro cuenta con su propio tipo de letra, colores corporativos, símbolos, colores de líneas y forma de representarlas (por letras, números, etc…). Es importante que el viajero o usuario se acostumbre rápidamente a interpretar esta simbología y colores, pues cuanto antes lo haga, más rápido sabrá moverse entre las correspondencias (al tratar de localizar el túnel o pasillo en los trasbordos). Por ello, en la práctica habitual (diría que el 100% si no fuera por Madrid), el plano esquemático de metro siempre respeta esta imagen corporativa.
En nuestro caso, lamentablemente no se ha respetado. Supongo que por razones de “originalidad” y “creatividad”, pero volvemos al error de base: Esto es un plano esquemático de metro y no el diseño de una portada de un disco.
El plano RaRo no respeta la imagen corporativa de Metro en dos puntos: Símbolos de las líneas y colores de las líneas.
1) Representación de las líneas
Metro de Madrid utiliza la simbología cuadrada con números en su interior, coloreando el fondo según el color de la línea. Para el caso del plano actual, el diseñador se ha inventado una nueva forma de representar las líneas: los círculos (como lo hace París, por ejemplo). Este es un error básico que se debería corregir inmediatamente, pues no corresponde con la imagen corporativa y sólo confunde al viajero.
En el ejemplo, vemos a la izquierda como el anterior plano esquemático respetaba la imagen corporativa de Metro de Madrid. A la derecha, el nuevo símbolo de la línea (inventado). Obsérvese también como Pitis en el plano RaRo no lleva identificación de estación adaptada a Personas de Movilidad Reducida, pero esto lo analizaremos en otro capítulo más adelante.

¿Qué ocurriría si en la estación de Moncloa pusieran los símbolos de las líneas redondeados? Ocurriría como en la siguiente imagen, donde los símbolos redondos identificativos de las “islas” de los intercambiadores compartirían espacio con los símbolos de Metro.

Otra muestra de rechazo hacia la imagen corporativa del metro y a la falta de información útil para el viajero, es el siguiente ejemplo (ver más abajo). En la primera ilustración, vemos como en el plano cartográfico se colorea la estación de Cuatro Caminos en negro por ser cabecera de línea. De igual modo ocurre en la ilustración siguiente, correspondiente al plano esquemático anterior al RaRo.
Al resaltar estas estaciones, mejoramos la información ofrecida en el plano, pues se visualiza de forma más rápida las cabeceras de línea (principio y final) para saber qué dirección tomar. Esto es, cuando estamos en el Metro, y tenemos un plano esquemático en la mano, vemos por ejemplo en los pasillos que se indican dos direcciones: hacia “Cuatro Caminos”, o hacia “La Elipa”. Dado que tenemos que escoger bien la dirección, debemos mirar el plano de un vistazo para situar estas dos estaciones y tomar la dirección correcta. Si están resaltadas o coloreadas en negro, la búsqueda resulta mucho más fácil.
Vista esta explicación, es de gran utilidad tener resaltadas las cabeceras en el plano (como lo hacen los cartográficos de Madrid y otros planos de metro del mundo), pero este importante concepto se ha pasado por alto y se ha equiparado las estaciones de correspondencia (en mayúsculas) con las cabeceras, lo que considero un tremendo error, a parte de no igualar el criterio establecido en los cartográficos (que gozan de muchas más antigüedad que el RaRo). Por otra parte, también se observa la separación (errónea) que tiene el logotipo redondeado de la línea 2 con su cabecera correspondiente (provocado por la utilización de círculos redondeados para las correspondencias).

Por poner un ejemplo de lo que se debería hacer, el plano de la Red Ferroviaria integrada de la asociación Anden1, establece esta distinción particular para las correspondencias:

(NOTA: este plano incluye también las redes ferroviarias de tranvías y cercanías, por lo que no tiene necesariamente que respetar la forma de representación de las cabeceras de las diferentes redes. Para este caso se unifican criterios).
Por último, tenemos la evolución de los símbolos de las líneas de metroligero. Siendo una novedad para la red en 2007, se diseñó por completo los colores corporativos de estas redes, con unas características muy peculiares que las hacían distintas al resto de la red: colores azul, morado y rojo en “negativo”, o dicho de otro modo, con los colores invertidos respecto los símbolos de las líneas del metro y acompañados con el nuevo logo de metroligero.
Todavía no conozco las causas por las cuales el diseñador ha tardado un año y cuatro meses en respetar los símbolos de las líneas del metroligero y quitar los que él había inventado. A continuación, se muestra la evolución sufrida en la simbología de metroligero en el RaRo.

2) Colores de las líneas
En el ejemplo de abajo, resalto los colores de las líneas inventados por este diseñador para las primeras ediciones, y cómo en posteriores ediciones ha ido adaptando los colores reales de las líneas al plano. Esto fue criticado activamente desde espacios participativos como el de Anden2 (de la Asociación de Amigos del Metro de Madrid).
De esta manera se verifica una vez más el afán del diseñador por inventar la realidad y no ajustarse a la imagen corporativa de Metro de Madrid. Por suerte, estos errores se rectificaron en posteriores ediciones.

En la siguiente ilustración, se observa la evolución que ha sufrido el Ramal en el plano RaRo hasta llegar a su correspondiente color original:

A través de la siguiente ilustración, observamos como el antiguo esquemático respetaba la geografía y colores corporativos de la línea Ramal, mientras que en el RaRo:
- No se respeta la geografía de la línea (por ausencia de diagonales y diseño equivocado del propio plano).
- No se respeta el símbolo de Ramal (redondo).

Sin embargo, pese haber corregido estos errores, a continuación vemos cómo en la última edición (derecha) ha oscurecido la Línea 11 sin motivo alguno respecto su color original de Metro de Madrid (izquierda, primera edición) llegando incluso a la confusión con la Línea 6 por compartir colores similares.

Este tipo de errores son intolerables en un “Plano esquemático de metro”, y cualquier ciudad o institución de transportes no permitiría distribuir un plano que no se ajustara a la imagen corporativa del metro. Por desgracia, ocurre en Madrid.
Capítulo III: Establecimiento de criterios
Un pilar fundamental en todo plano de transportes es también el establecimiento de criterios. Esto es, fijar un patrón a la hora de perfilar el plano, como por ejemplo, la colocación de los símbolos en el plano. Esto ayuda en su interpretación, ya que el ojo del usuario se acostumbra a localizar los símbolos en determinados lugares y a visionar el plano por igual sea cual sea la línea.
Pero como no podía de ser de otra manera, el Plano RaRo está carente de criterios y se fijan arbitrariamente por el diseñador. Veamos algunos ejemplos:
1) Símbolo de la línea en el plano
La situación de los símbolos de las líneas circulares tienen distinto criterio en el plano RaRo: la L12 está fuera de la línea, y la L6 dentro. Lo correcto hubiera sido mantener los símbolos dentro de la línea, como en el ejemplo de arriba correspondiente al anterior plano equemático.

2) Distancia entre estaciones
Otro criterio fundamental es fijar estaciones equidistantes. Dado que los planos esquemáticos no representan las distancias reales (no es su función), tratan de situar las estaciones a la misma distancia unas de otras por los siguientes motivos:
1) Se gana agilidad en su lectura,
2) Se establece un equilibrio y orden en el diseño,
3) Evita la confusión o mala interpretación de las distancias por parte del viajero.
4) Y sobre todo, al planificar el trayecto a través de un plano esquemático, el viajero cuenta estaciones y correspondencias para tomar el viaje más rápido. Si se establece el principio de equidistancia, la decisión se toma de forma más fácil y clara.
Sin embargo, sin querer representar las distancias en nuestro plano, se eligen criterios totalmente arbitrarios y aleatorios para situar las estaciones en contra de la tendencia mundial. De esta forma, se incorpora innecesariamente otro elemento más que confunde a los usuarios y complica la lectura del plano.

Otros ejemplos...

Como se ve en la ilustración, la L5 ha empeorado en la última edición (la llamada “vertical”), pues se aprecia cómo se ha pasado del equilibrio en cuanto a distancias entre estaciones a una forma de situarlas totalmente aleatoria (cuando en la realidad estas estaciones tienen distancias entre sí muy parecidas).

3) El bocadillo de sol
Otra falta de criterio es la que se utiliza en la estación de SOL. Quizás por la importancia de esta ocurrencia se podría merecer un capítulo a parte. Pero en vista de la falta de unificación de criterios mostrada por el diseñador, ha simbolizado Sol dentro de un bocadillo y en grande, posiblemente para que el viajero sea capaz de localizar el centro de la ciudad en ese amasijo de líneas.
Claro está, que si el plano estuviera diseñado sin los errores que estamos desvelando en este artículo, no habría hecho falta introducir ese llamativo bocadillo para localizar el centro.

Pero lo que está claro es que una vez más, Madrid rompe con los parámetros que rigen el diseño de un plano esquemático de metro, e introduce un elemento diferenciador en una de sus estaciones. No lo he visto en ningún plano esquemático del mundo, y si es así, lo considero un completo error, pues en estos planos, ninguna estación es más importante que otra (tan solo se establecen diferenciaciones en las correspondencias y cabeceras, o estaciones de diferente operador).
4) Situación de los símbolos
Lamentablemente no podemos mostrar ilustración gráfica sobre este punto en cuanto a los símbolos de estaciones adaptadas a Personas de Movilidad Reducida (en adelante, PMR), pues el plano Raro que está colgado en la web de Metro de Madrid, así como el que se distribuye en las taquillas, no informa sobre esta importante característica. Por eso, hay que ir a los nuevos planos introducidos recientemente en los coches para comprobar la ausencia de criterio al colocar este símbolo.
Por ejemplo, observemos la L7 en su zona Norte y Sur, donde el símbolo de PMR se sitúa al lado del nombre de la estación o bien junto a la línea naranja según esté en un extremo u otro. Lamentablemente esta aleatoriedad está generalizada en todo el plano, situando este símbolo arbitrariamente y sin criterio alguno.
Aquí tenemos otro ejemplo:

Personalmente no considero serio tener un plano esquemático con los errores que vamos desvelando, pero sigamos.
5) Situación de los indicadores de línea en cabeceras
En este último apartado aprovecho para sugerir al diseñador que mantenga el criterio adoptado en Moncloa tal y como se indica en la siguiente ilustración, recomendando la modificación según la imagen de la derecha:

O bien, cambiar de lugar el símbolo de la Línea 1 de Metro Ligero:

Llegado a este punto, hemos resumido tres pilares fundamentales para el diseño de cualquier plano esquemático de Metro:
1) Que sea una representación sencilla, clara y esquemática de la red, utilizando diagonales y correspondencias simples para facilitar el diseño y lectura.
2) Que respete la imagen corporativa del propio metro, tanto en simbología como en colores de línea.
3) Que se establezca un mínimo de criterio en su diseño en cuanto a situación de estaciones y símbolos.
Como vemos, el plano RaRo no cumple con ninguna de las tres características, las cuales están presentes en los planos esquemáticos ferroviarios de todo el mundo. Sin embargo, esta crítica no se queda ahí, pues dentro de esta creatividad y originalidad de la que hablamos, ha introducido también los siguientes errores y gazapos...
Capítulo IV: Otros errores importantes
1) Estaciones adaptadas a personas de movilidad reducida (PMR)
Metro de Madrid es una de las pocas redes antiguas del mundo que puede sentirse orgullosa por la adaptabilidad de sus estaciones. Desde los años 90, todas las nuevas estaciones se han construido y diseñado para estar adaptadas a Personas de Movilidad Reducida, y actualmente se están realizando continuos esfuerzos en renovar estaciones antiguas para introducir ascensores. En este sentido aún queda trabajo por hacer, pero eso ya será otro tema aparte que no compete tratar en estos momentos.
Pues bien, muy pocas redes del Mundo pueden decir lo mismo de Madrid, quizás las más modernas, pero en la gran mayoría de planos esquemáticos, el símbolo de ascensor o PMR queda relegado a un segundo plano, o sencillamente no se incluye por ser estaciones que no cumplen con esta característica.
Anterior al Raro, el diseñador Juan de la Mata incorporaba este símbolo en todas aquellas estaciones que poseían ascensores, convirtiéndose así en uno de los pocos planos de metro del mundo que ofrecía esta información a primera vista. Para estas personas y demás usuarios, resultaba fácil planificar el viaje viendo qué estaciones poseían ascensor y cuales no.
Pero una vez más, en esa línea creativa, Rafa Sañudo se ha olvidado por completo de este colectivo a pesar de la buena accesibilidad de la red de Metro (para ver el símbolo hay que ir al listado de estaciones que está a la vuelta). A día de hoy se sigue criticando la ausencia de este importante símbolo desde asociaciones como Anden1 a través de sus comunicados, y tras varias ediciones, lamentablemente todavía no se ha corregido en los planos.

Se ha tardado un año y cuatro meses en incorporar por fin este símbolo al plano. Se puede ver en los recientes planos del interior de los coches (eso sí, con ausencia de criterio en su colocación, véase Línea 7 en sus extremos Norte y Sur, por ejemplo). Sin embargo faltan todavía los planos de las taquillas y los de la web corporativa de metro por añadir esta información.
2) Aeropuerto
Llegamos a un punto clave en el desarrollo de planos de transportes. Muchos de los planos esquemáticos de transportes ferroviarios, tienen la suerte de incorporar el logotipo de “Aeropuerto”, haciendo referencia a la parada o estación que conecta directamente con la terminal o terminales del aeropuerto correspondiente.
El símbolo que se utiliza en los planos ferroviarios, suele ser en su gran mayoría la planta de un avión visto desde arriba, con orientación hacia arriba en vertical, o bien inclinado hacia un lado, pero siempre en sentido “Norte” como vemos en el ejemplo.

Algún plano como el de Oslo o Washington tiene el símbolo con el avión hacia la izquierda, y otros como en Roma es un avión con sentido horizontal. Pero generalmente todos los planos esquemáticos del mundo tienen un avión en sentido Norte o N-E para que nos entendamos, considerado así como el símbolo internacional para representar un aeropuerto.
Desde finales de los años 90´, Madrid tuvo la suerte de incorporar este símbolo a sus planos de transportes, eligiendo para ello un cuadrado con fondo azul y un avión inclinado hacia la derecha. Pero lamentablemente, este símbolo cambió desde Abril de 2007, cuando Rafa Sañudo invirtió erróneamente el símbolo hacia abajo. Este tremendo error lo critiqué personalmente en el foro on-line de la Asociación de Amigos del Metro de Madrid “Anden1”, pues el diseñador no tomó en consideración una cuestión conceptual de base: Un avión hacia abajo tiene claramente una connotación negativa.
En ese mismo foro, resumí esta crítica indicando que en el resto de planos de metro de todo el mundo “los aviones no aterrizan, sino despegan”, en alusión al enfoque que le había dado hacia abajo y no hacia arriba.
La sorpresa me vino al ver la edición de Mayo de 2007, cuando el diseñador en vez de ajustarse a la tónica general en cuestión del símbolo de “aeropuerto” y respetar el símbolo que existía desde finales de los años 90, introdujo efectivamente un símbolo de un avión “que despega”.

Este símbolo amarillo que veis en el ejemplo ilustrativo, no es el símbolo de “aeropuerto”, sino el símbolo internacional de “terminal de salidas”. Podríamos decir que en cierta manera me hizo caso, pero nunca quise decir que se interpretara nuestro aeropuerto sólo con el símbolo de “terminal de salidas”, puesto que en un aeropuerto también se aterriza.

Lamentablemente, desde la edición de Julio de 2007 de los planos del Consorcio Regional de Transportes también incluyen este nuevo símbolo. Desde aquí recomiendo que se modifique este error, pues a mi juzgar, ningún plano esquemático ferroviario del mundo utiliza el símbolo internacional de “Departures” para representar a un aeropuerto y creo que nosotros no deberíamos hacerlo.
Por cierto, el diseñador tardó 6 meses en incorporar el símbolo de “Suplemento aeropuerto”, información importante que debe transmitirse al viajero. Este es otro error más que añadir a la lista de los cometidos en el plano RaRo.

3) Aparcamientos y otros símbolos
En ciudades anglosajonas es común encontrar el concepto de “Park&Ride” en estaciones ferroviarias, o lo que nosotros denominamos comúnmente como “aparcamientos disuasorios”. Es un elemento fundamental para incluir en el plano, pues mejora la movilidad al indicar al usuario en qué estaciones de metro o tren puede encontrar fácilmente un aparcamiento para poder combinar transporte público con privado.
En la primera edición que se lanzó, el diseñador no se percató de esta cuestión fundamental en todo plano de transportes y eliminó la simbología de “aparcamiento”. Este hecho fue criticado y en ediciones posteriores atendió a esta sugerencia. En este ejemplo vemos también como se olvidó de añadir el símbolo de estaciones con horario restringido y lo que el llama como “terminales de autobuses”. Podemos alegrarnos por haber corregido este error, aunque reivindico de nuevo la incorporación del símbolo de estación adaptada a PMR.

4) Parques
En la mayoría de planos esquemáticos ferroviarios del mundo, se suele incorporar algún elemento geográfico que ayude a situar el plano. En términos generales, las ciudades cercanas al mar suelen colorear de azul esta característica, mejorando la orientación del plano respecto la ciudad (Boston, Chicago, Hong Kong, Sydney…). Asimismo, los ríos (Londres, París, Montreal, Budapest, Munich…) y lagos (Chicago, Toronto…) suelen también estar presentes en los planos esquemáticos. Es sin duda uno de los pocos elementos geográficos que ayudan al viajero a situar las líneas, pues recordemos que los planos esquemáticos, cuanto más sencillos y simples, mejor.
Sin embargo, ningún plano esquemático de metro o casi ninguno, incluye parques como lo hace Rafa Sañudo, como son El Retiro, Casa de Campo, Valdebernardo o Parque Juan Carlos I (que no Campo de las Naciones como indica el plano erróneamente). Nueva York o Tokio incluyen un parque en sus planos de transportes por ser pulmones céntricos y de referencia para la ciudad. Pero en Madrid no tiene cabida esta referencia (salvo el Retiro, si cabe).

En principio podemos suponer que el diseñador pretende así que los parques hagan la función orientadora que las líneas no consiguen hacer tras ese amasijo producido por su idea de no incorporar las líneas diagonales. Pero a decir verdad, estos parques no son de gran ayuda en la orientación tras haber descompuesto totalmente el plano de metro.
Por otra parte, la introducción de parques también induce al error, pues sabemos que Lago y Batán están en la Casa de Campo, pero ¿ Están las estaciones de Valdebernardo, San Cipriano o Vicálvaro dentro de un parque?.

A parte, creo que el parque Tierno Galván, Polvoranca, Dehesa de la Villa o Pradolongo se pueden considerar igual de importantes que Valdebernardo, por lo que cuestiono el criterio incorporado por el diseñador. En resumen, son elementos que no aportan apenas información, son confusos, contienen errores, y ensucian el plano, restándole claridad al mismo.

Arriba vemos como la situación del parque del Retiro en sus primeras ediciones no se corresponde con la realidad, siendo pues un elemento confuso. Del mismo modo que le ocurre a los parques por ser un plano sin identidad geográfica, el serpenteante Manzanares tampoco ayuda a identificar las estaciones y líneas con la geografía de la ciudad. Por eso, en este tipo de plano todos estos elementos son totalmente innecesarios.
Por cierto, errores en el nombre de un parque no se hubiera tolerado en otra ciudad del mundo, pero viendo la cantidad de errores y descuidos que tiene el plano, este es sólo uno más.
5) Intercambiadores
En este ejemplo, destaco el nuevo símbolo incorporado en la última edición, esto eso, un círculo con los símbolos de autobús, tren, metro y tranvía para identificar los “Intercambiadores” (según la leyenda). Esta incorporación a la última edición supone un empeoramiento de información respecto las anteriores.

Empezamos por Plaza de Castilla, estación que no tiene ni tren ni tranvía, pero el diseñador ha utilizado este símbolo para representar los intercambiadores subterráneos de autobús (aunque la leyenda no especifica esta distinción).

En este sentido se produce las siguientes paradojas:
1) En primer lugar los intercambiadores tanto de Plaza de Castilla como de Aluche se caracterizan por servir de unión entre el Metro y autobuses interurbanos, aparte que Aluche también lo hace para Cercanías. Sin embargo, para el diseñador ambos intercambiadores “deben” ser diferentes según estén los autobuses en superficie o soterrados, utilizando el sencillo símbolo verde de “autobús” para Aluche, y este complejo símbolo para Plaza de Castilla. Hay que recordar que este símbolo verde de autobús se utiliza en Madrid desde hace décadas y que Aluche es uno de los primeros intercambiadores de transportes de Madrid.
2) Y en segundo lugar, el diseñador no se ha percatado que a pesar de incluir este símbolo para los intercambiadores subterráneos de autobuses interurbanos, ninguno de ellos tiene conexión con tranvía y sólo Príncipe Pío con Cercanías, representaciones que incorpora en este símbolo.
Analicemos ahora Príncipe Pío:
Este intercambiador conecta 3 líneas de Metro, con autobuses interurbanos, autobuses de largo recorrido y Cercanías. Anterior a la última edición del plano RaRo, Príncipe Pío indicaba estas 3 conexiones con Metro a través de los correspondientes símbolos, tal y como refleja la primera ilustración. En la imagen de la derecha, vemos como Príncipe Pío mantiene la indicación de Cercanías, pero sustituye los símbolos de autobús de largo recorrido y autobuses interurbanos por el nuevo logo de “Intercambiadores”. ¿Quiere decir acaso que este nuevo logo incluye también los autobuses de largo recorrido? Dado que la leyenda no lo especifica, se pierde información.

Y si fuera así, entonces estaríamos dando a entender que el resto de estaciones con este símbolo (Moncloa, Plaza Elíptica, Plaza Castilla) también tienen conexión con autobuses de largo recorrido. Por lo tanto, se ha eliminado la información adicional de Autobuses de largo recorrido en estaciones como Príncipe Pío y Avenida de América, puntos de referencia para compañías de estos servicios de autobús. Y en su lugar, se sustituye por un nuevo logo de “Intercambiadores” que no especifica los medios de transporte que conecta.
Normalmente, y en términos generales, símbolos que no aportan información adicional (al viajero le da lo mismo si está soterrado o en superficie), que confunden al usuario, que eliminan información, y que ensucian el plano incrementando la simbología ociosa o innecesaria, no se suelen incorporar a los planos esquemáticos, pues no cumpliría con la función de “claridad” de la que hablábamos al principio. Pero en Madrid se incluye.
Hablando sinceramente, pienso que es un símbolo con un buen diseño para identificar los intercambiadores, actualmente utilizado en los exteriores de los últimos construidos. Pero si ha sido una “recomendación” de la Comunidad de Madrid para incorporar al plano, igualmente es erróneo por las explicaciones anteriores.
Por cierto, Méndez Álvaro es un intercambiador de Metro, Autobús de largo recorrido, Autobús interurbano, EMT y Cercanías, y no se ha incluido este logotipo que según la leyenda es para “Intercambiadores”. Claro que en Méndez Álvaro los autobuses interurbanos se supone que están en superficie, se me olvidaba.

6) Hospital del Henares
Otro importante error del plano de Rafa Sañudo. A principios de 2008, se inauguró el nuevo Hospital del Henares junto con la estación de metro de mismo nombre que da cobertura a esta infraestructura. En la edición de Enero de 2008 la estación aparece cerrada, tal y como aparece en la imagen. Sin embargo, al mes siguiente se editó un nuevo plano para dar “apertura” a esta estación y eliminar el símbolo de estación cerrada.
Quizás por aquellos tiempos el diseñador estuviera tan entretenido redondeando los vértices tras las críticas recibidas, que cuando se le encargó la nueva edición de Febrero de 2008, se le olvidó por completo LA ÚNICA modificación que requería el plano, que era quitar dicho símbolo. No fue hasta la siguiente edición cuando por fin lo actualizó correctamente.

7) Redondeo de las líneas
En la primera edición, el diseñador dentro de su ortogonalidad, diseñó los vértices totalmente rectos. En los foros participativos de internet, personalmente critiqué este diseño y recomendé que se redondearan las líneas para ganar dinamismo en su lectura. Casualmente tras 9 meses de críticas, en la edición de Enero de 2008 entró en razón y atendió a esta sugerencia.

8) Rosa de los vientos
Un elemento que se suele incluir en algunos planos esquemáticos de metro es la rosa de los vientos, muy útil para planos con distinta inclinación al eje N-S y que respetan la geografía de la ciudad. Un caso lo podemos encontrar en los planos de Metro de Barcelona:

Sin embargo, dentro de este amasijo de líneas sin respeto alguno por la orientación geográfica, el diseñador ha introducido un moderno diseño de la rosa de los vientos, sin aportar información útil y siendo totalmente contradictorio con el propio diseño del plano (no se puede dar orientación cardinal a un plano que no respeta la geografía de la ciudad).

Finalmente, y tras las múltiples críticas al respecto, se ha eliminado en la última edición.
9) Cercanías en Cuzco
Desde la primera edición impresa (Mayo de 2007), el plano RaRo indicaba la existencia de una supuesta estación de Cercanías en Cuzco. Ha costado numerosas críticas en los foros de internet y un año entero para que el diseñador se convenciera y pudiera quitar esta errónea indicación. Ha sido finalmente en la edición de Julio de 2008.

Capítulo V: La complicación del propio plano
Estamos llegando a la última parte del análisis, que sin duda, resultará ser la que contenga los errores más absurdos introducidos en el plano. Como vemos a continuación, en las primeras ediciones la línea 3 no se hacía corresponder con su circulo correspondiente (un nuevo error que sumar a la lista). Sin embargo, se atendió a esta crítica tal y como apreciamos en la siguiente edición (derecha).

Una novedad incorporada en la última edición del RaRo, es la indicación del tiempo empleado en los trasbordos (supongo que alguien habrá cronometrado este tiempo a una velocidad “estándar”). Y volvemos a lo de siempre: no es habitual indicar el tiempo de trasbordo de una línea a otra, pues a parte de saturar la correspondencia de indicaciones y símbolos, se está dando una información totalmente subjetiva y arbitraria (no todos caminan igual, y no siempre se encuentran los pasillos despejados). Por eso, la mayoría de redes de metro del mundo (salvo Madrid), elude esta información. Como excepción, a veces se indican los metros que hay de un punto a otro, pero no los minutos.
Como se puede ver en el ejemplo de abajo, las primeras ediciones quedaban algo más limpias y claras que la última, empezando por los 9 minutos (5+5=9?) que están tapando la línea 4 y 5 (creo que es la primera vez que veo como un símbolo de este tipo se coloca sobre dos líneas).

En la estación de Plaza de España y Noviciado, prefería el diseño antiguo donde el diseñador incorporaba (sorprendentemente) una correspondencia en diagonal. En la última edición, esta correspondencia a lo largo de la L10 dificulta su lectura y empeora el diseño anterior, incluyendo los 5 minutos teóricos que no hacen más que ensuciar el plano (recordemos esa primera característica de plano esquemático: claridad y sencillez).

Otro ejemplo es Gran Vía. Si el diseñador hubiera subido la correspondencia, no habría hecho falta montar una línea sobre la otra.

En la siguiente ilustración, observamos a la izquierda la forma de complicar la correspondencia de la L3 en la estación de Sol. Lo normal hubiera sido continuar hacia abajo en línea recta y colocar ese innecesario bocadillo de Sol en otra parte.

Continuando por la L3 hacia el Sur, vemos también esta complicación llevada a cabo por el diseñador:

En este siguiente caso, la L5 tiene que pasar por encima de la L2 para continuar con su viaje, todo porque los puntos coloreados están invertidos. En la solución propuesta, vemos que es fácil evitar este entrelazado de líneas (recordemos el concepto de sencillez). Por cierto, aprovechando la mejora, si se reduce esa absurda y confusa línea vertical del símbolo de “Ramal”, la correspondencia queda más clara y limpia como se aprecia en la imagen.

Este sería la visión global para la zona comentada, donde se aprecia una mejora en claridad y sencillez.

Sin motivo aparente, se traza la línea 1 como una curva serpenteante, cuando en la realidad es una diagonal recta por la calle Atocha y Avenida de Ciudad de Barcelona. Para facilitar la lectura al viajero, propongo un trazo más sencillo (con la simbología de Atocha donde corresponde).

Otro detalle sin importancia pero que fortalece la idea de la falta de criterio a la hora de diseñar el plano, es el ejemplo siguiente, donde alterna los colores de la correspondencia para llevarlo a la complicación:

Podríamos continuar haciendo sugerencias, pero creo que con esta última, se verifica efectivamente la forma que tiene el diseñador en complicar el plano. En la siguiente sugerencia que hago a la derecha (es lo que me ha salido en 30 minutos, por lo que se podría mejorar enormemente), basta con simplificar las correspondencias y ordenar un poco las líneas para limpiar esa zona y favorecer la lectura e interpretación.
Volvemos a recordar que esto es un plano esquemático de Metro y no una obra creativa que se va a exponer en un centro de arte moderno:

Esta sería la visión global de la zona:

Como vemos en estos ejemplos, el propio diseñador ha complicado su propio plano innecesariamente, pudiendo haber diseñado un esquema mucho más sencillo y claro, y sobretodo más fácil de interpretar para el usuario. Por razones que desconocemos, ha empeorado su propio trabajo para hacerlo más confuso y complejo.
Considero suficiente que llegado a este punto, terminemos de dar sugerencias gratuitamente. Serían muchos más los defectos y recomendaciones que se podrían plasmar en este análisis, pero se llega a un punto donde lo mejor es recomendar que se retire el plano inmediatamente por ser un completo error .
No pretendo que Rafa Sañudo corrija cada uno de las sugerencias aquí expuestas (de ser así volveríamos al anterior de Juan de la Mata), sino simplemente pido que se retire por completo a este diseñador de la dirección de esta tarea, pues hasta la fecha no ha mostrado conocimiento alguno en la materia y en lo que representa un “plano de transportes” para una ciudad como Madrid.
Haciendo un resumen, pido las siguientes recomendaciones para tener un ejemplar plano de metro:
-Que sea un verdadero “Plano esquemático de Metro”, esto es, representación esquemática de la red respetando en su mayor parte la geografía de las líneas.
-Utilización de líneas diagonales y correspondencias sencillas.
-Respeto de la imagen corporativa de Metro: colores de líneas y símbolos.
-Definición de un criterio único: colocación de símbolos, nombres de estaciones, situar las estaciones a la misma distancia, destacar las estaciones cabeceras…
-Eliminar el bocadillo de SOL.
-Indicar las estaciones adaptadas a Personas de Movilidad Reducida.
-Cambiar el símbolo de “Terminal de Salidas” por el de “Aeropuerto”.
-Eliminar todos los parques y ríos.
-Cambiar el nuevo logo de “Intercambiadores” por el símbolo tradicional de autobús interurbano y autobús de largo recorrido donde corresponda.
-Eliminar el indicador de tiempo de trasbordo.
-No complicar el plano sin motivo alguno (como justifico en los últimos ejemplos).
-Corrección del plano por terceros para eliminar los errores cometidos.
Concluyendo con este análisis, creo sinceramente que Rafa Sañudo es un excelente diseñador. Sus trabajos mostrados en su web avalan su capacidad creativa y su profesionalidad a la hora de abordar proyectos interesantes. Y estoy seguro que cosechará grandes éxitos en su magnífica trayectoria profesional.
Pero bajo mi punto de vista, este diseñador no ha sabido interpretar el trabajo de un “Plano esquemático de metro”, y ha querido hacer algo creativo, innovador, rompedor, original y anormal con un elemento vital en el transporte público de una ciudad, sin pensar en los usuarios y el significado del mismo. Porque lo que tenemos en estos momentos es una interpretación creativa de una red de metro, pero no un plano esquemático de transporte. Y es que ya lo decía el propio diseádor en una de las entrevistas respondiendo a esta pregunta:
"P.:¿Cree que la gente no lo va a aceptar y nos vamos a tener que conformar con el de ahora?
R.:A mi, a nivel profesional, aunque parezca una barbaridad, casi me resultaría más beneficioso que se rechazase. Ya lo dijo Wilde: lo importante es que hablen de uno... aunque sea bien!"
Viendo estas declaraciones, parece que lo importante para el diseñador es que se hable de él y no la utilidad del plano. Recordemos que Madrid tiene la 6ª red de metro del Mundo en longitud, con más de 282km de recorrido, pionera en multitud de proyectos de I+D, utilizada por 2,5 millones de personas al día y 700 millones de pasajeros al año, y siendo una ciudad visitada por 8 millones de turistas anuales.
Creo encarecidamente que Madrid no se merece tener un plano de metro como el que tenemos. Y si queremos hacer un favor a los turistas y usuarios del Metro, en beneficio del transporte público, mediante el presente artículo insto a quien corresponda a que deshaga este entuerto y retorne a una situación lógica y mejor planificada.
No es de recibo adjudicar un trabajo que ha costado varios miles de euros que al final ha resultado ser un rotundo fracaso, mostrando en cada edición multitud de fallos y descuidos, eliminando información referente al transporte público, y tomando de forma imperativa la simbología y colores que le han parecido más originales al diseñador, por no hablar de un diseño totalmente erróneo.
A parte, multitud de errores y sugerencias que se han ido haciendo a lo largo del último año en foros de internet y comunicados de Anden1, han sido debidamente atendidos y corregidos. ¿Qué diseñador va corrigiendo un trabajo tan importante como un plano de metro a través de las críticas vertidas en internet?
A mi parecer, esto no es serio. Y por ello, he redactado este artículo de forma altruista para que se tomen las medidas oportunas y volvamos a tener el plano de metro que nos merecemos. Por nuestro metro y promoción del transporte público, NO AL PLANO RaRo!
Pedro Muñoz Román
Socio de la Asociación de Amigos del metro de Madrid Anden1