Es la súplica que hace el director de una agrupación ciudadana al parlamento estatal y al pueblo de California en el San José Mercury. El motivo: el Estado está pensando retrasar -de nuevo- la consignación presupuestaria para iniciar la redacción de los proyectos de un enlace entre San Diego y San Francisco.
"Abandonando el ferrocarril de alta velocidad para la próxima década, los líderes estatales están condenando a nuestro Estado y a una población creciente a una terrible calidad de vida", afirma Daniel Krause, y añade que "incluso México está moviéndose para construir una línea de Alta Velocidad en los próximos diez años".
Ojalá que las peticiones de este y algunos otros californianos no caigan en saco roto, porque hay quien afirma que el Estado está a punto de pasar por un punto de no retorno: la población y la urbanización crecientes pronto harán imposible un proyecto que ahora, con la economía a pleno rendimiento, ya sería difícil de financiar.