Un ICE de la DB se topó la tarde del domingo con una placa metálica atravesada sobre las vías mientras circulaba a 130 Km/h y con 230 viajeros abordo. El incidente tuvo lugar a las 20 horas en la localidad de Oberhausen, al oeste de Alemania, y a pesar de los daños en la cabeza del tren, no se produjo descarrilamiento, ni hubo que lamentar daño personal alguno.
La policía trabaja para esclarecer el suceso, que ha sido obviamente intencionado, pero no tienen demasiadas ideas sobre quién pudo dejar ese material cruzado en los raíles. Este accidente recuerda sin embargo demasiado al que tuvo lugar en octubre de 2003 en el sudoeste del país. En aquella ocasion se trató de una placa atornillada a los carriles, y tampoco se registraron más daños que los que sufrió el tren.