Que el AVE no es un depredador de energía es algo que ya sabíamos desde hace tiempo, gracias a las conclusiones de un esclarecedor estudio de Alberto García Álvarez (Fundación de los Ferrocarriles Españoles) que comparaba el consumo eléctrico de dos trenes, uno de alta velocidad y uno convencional, para trayectos similares.
Poco después, este mismo autor demostraba que en España, un mismo tren consume mucha menos electricidad cuando pasa de circular sobre un ancho de vía de 1.668 mm, a uno de 1.435 mm -que aquí es el ancho normal para las líneas de Alta Velocidad-, gracias a multitud de factores.
Ahora, este sabio del ferrocarril, como le calificaba una fuente de Renfe Operadora, publica un estudio en el que compara consumos energéticos y emisiones de dióxido de carbono (el peor de los gases de efecto invernadero) de distintos modos de transporte -coche, bus, tren convencional, tren de alta velocidad y avión- para tres corredores concretos (Madrid a Barcelona, Sevilla y Toledo, aunque también cuenta ya con datos para otros dos destinos: Málaga y Valladolid).
¿Adivinan quién gana? El tren de alta velocidad, claro, que con su alta ocupación, su alto rendimiento energético y su favorable mezcla de fuentes energéticas, que incluye la nuclear y las renovables, supera a otros dos transportes públicos considerados limpios (tren convencional y bus), y que se sitúa a años luz de las dos bestias negras del sector: el avión y el vehículo privado. Del estudio, y algunas reacciones a él por parte de fabricantes, empresas de transporte y ecologistas se da cuenta en esta información publicada en ADN.es.
+info:El AVE es el medio de transporte que menos CO2 emite por viajero