Reino Unido no quiere quedarse atrás, a la vista de lo que se prepara en el continente. El proximo mes de marzo comenzarán en Escocia las pruebas del estándar de comunicaciones GSM-R, que se prolongarán durante al menos un año, y que conllevarán la implantación de antenas de comunicaciones (Nortel) y equipos de transmisión fijos en la sección de vía afectada por las pruebas, así como en un número creciente de vehículos de los operadores FirstScotRail y EWS.
Aunque al comienzo de los trabajos serán sólo ocho los vehículos con este tipo de radio instalada (Siemens), pronto les seguirán otros 75 y 82 más, en dos fases sucesivas. Network Rail, el administrador de las infraestructuras ferroviarias del Reino Unido, quiere dibujar con estas pruebas sobre tramos en servicio un calendario ambicioso pero realista, que permita que GSM-R esté funcionando en toda su red en 2013 como muy tarde, dos años antes de que lo haga el conjunto ERTMS. Para ambos proyectos, considerados independientes entre sí, tiene presupuestados 1.200 y 3.700 millones de libras esterlinas (unos 1770 y 5.460 millones de euros, respectivamente).