Publica hoy CincoDías que Fomento va a decidir en breve si deja las cosas como están, y espera a que Adif y los fabricantes de material rodante pongan a funcionar ERTMS en condiciones de seguridad, o si instala urgentemente el sistema LZB (ya presente en la LAV Madrid-Sevilla, Madrid-Toledo y en la línea C-5 de Cercanías de Madrid).
Cuentan en el diario que ya van casi 20.000 kilómetros de pruebas de ERTMS en el corredor noreste sin problemas achacables al sistema europeo de señalización y seguridad. Y cuentan también que Fomento calcula en 120 millones de euros (casi 20.000 millones de pesetas) el coste de instalar LZB. Y el plazo de las obras, dado que no se puede afectar a los servicios comerciales, sería superior a un año.
Con estos datos en la mano, y teniendo en cuenta que LZB es una tecnología ya caducada, parece que hay poca discusión por delante. Sea o no cierto que Renfe apuesta por la opción del sistema alemán (la operadora no lo iba a pagar...), el dinero es demasiado, el plazo tan largo, la utilidad tan marginal, que especular sobre la instalación de LZB es, sencillamente, hablar por hablar.