Representantes de la Asociación del Transporte Público en América (APTA, en sus siglas en inglés) se reunieron la semana pasada con los expertos del equipo de transición designado por Barack Obama, presidente electo de los Estados Unidos, en materia de transportes.
A ellos les comunicó las propuestas de la organización, resumidas en forma de agenda, en un momento que se espera especialmente dulce para el desarrollo del sector ferroviario en el país, como informa ahora Passenger Transport, el boletín de la APTA.
"En un momento en el que Estados Unidos tiene que crear más puestos de trabajo, reducir su dependencia del petróleo importado, y ser más eficiente en sus emisiones de carbono, el transporte público puede hacer una contribución significativa de forma rápida y economicamente eficiente.
"El uso del transporte público en Estados Unidos ya permite ahorrar 4.200 millones de galones de combustible y una emisiones a la atmósfera de 37 millones de toneladas de CO2 al año, al mismo tiempo que proporciona 2 millones de puestos de trabajo.
"Con una inversión equivalente a menos del 2% del PIB de EEUU, el transporte público podría ahorrarle al país en 2020 15.200 millones de galones anuales -prácticamente el total de las importaciones actuales desde el Golfo Pérsico- y la emisión de 141,9 millones de toneladas de CO2 cada año -el 8% del total emitido ahora en transportes-, generando 8,9 millones de empleos."