En un experimento inusual en el ferrocarril español, tres trenes de 600 metros de longitud total -tracción incluida, el máximo normal es de 400- y un tonelaje de 1.700 tm realizaron la noche del 16 al 17 de diciembre el trayecto Fuente de San Luis (Valencia)-Santa Catalina (Madrid) de forma sucesiva, para examinar las posibilidades de establecer servicios comerciales con un 50% más de longitud que los actuales.
De los tres trenes sucesivos, dos pertenecían a Renfe Operadora (tirados por sendas parejas de locomotoras de la subserie
269.350) y uno a la privada
Continental Rail (con tracción mediante serie 335 -
Euro 4000 de Vossloh). Y aunque se trataba de una prueba, su carga de contenedores era real.
Conforme han especificado fuentes del sector a
Alta Velocidad, dos de los tres trenes hicieron el recorrido sin paradas circulando un largo tramo a contravía (vía par) para facilitar la
banda de mantenimiento de la impar, y sólo uno de ellos debió ser apartado en Almansa (vía 4, de 655 metros de longitud) para dejar paso el Alvia Gijón-Alicante, que circulaba retrasado por la nevada caída en Pajares.
Todo el recorrido entre Fuente de San Luis (la primera de las circulaciones salió de allí a las 22.15) y Santa Catalina se realizó en
horario nocturno llegando a su destino el primero de los trenes a las 4.30 de la madrugada. La circulación entre Alfafar y Moixent se realizó aún con tráfico de Cercanías en la línea.